Viaje de diez días en mayo del 2011 por cuatro de los seis Estados de Nueva Inglaterra. Iniciamos el recorrido en Boston para tomar la ruta de la costa por Maine, cruzar las White Mountains hasta llegar a Vermont, bajar por los Berkshires atravesando New Hampshire y regresar al inicio del viaje.
Las regiones visitadas comparten un pasado que no puede, ni parece querer, abandonar su influencia británica y que contribuyó decisivamente en la gestación del conjunto del país a golpe de pragmatismo y trabajo; se acierta sin dificultad a reconocer sus inicios emprendedores y puritanos, bien visibles en los paisajes cultivados con esmero y sin trazos aparentes de cartabón, en sus magníficos parques naturales, en la uniforme arquitectura de sus casas, en la querencia por el confort burgués, en las afiladas torres de sus modestas iglesias, en la urbanidad de sus habitantes.
Viaje de diez días en mayo del 2011 por cuatro de los seis Estados de Nueva Inglaterra. Iniciamos el recorrido en Boston para tomar la ruta de la costa por Maine, cruzar las White Mountains hasta llegar a Vermont, bajar por los Berkshires atravesando New Hampshire y regresar al inicio del viaje.
Las regiones visitadas comparten un pasado que no puede, ni parece querer, abandonar su influencia británica y que contribuyó decisivamente en la gestación del conjunto del país a golpe de pragmatismo y trabajo; se acierta sin dificultad a reconocer sus inicios emprendedores y puritanos, bien visibles en los paisajes cultivados con esmero y sin trazos aparentes de cartabón, en sus magníficos parques naturales, en la uniforme arquitectura de sus casas, en la querencia por el confort burgués, en las afiladas torres de sus modestas iglesias, en la urbanidad de sus habitantes.